Retiros mensuales


Venerable Khenpo Phuntsok Tanzin Rinpoché, director espiritual del Centro de Meditación Drikung Kagyu Chile y representante de S.S. Drikung Kyabgon Chetsang Rinpoché en Latinoamérica, entrega enseñanzas o ‘iniciaciones tántricas’ a la comunidad un fin de semana al mes durante todo el año. Todas las personas interesadas en participar son bienvenidas, pues no hay ningún tipo de impedimento para que asistan.

Respecto a las ‘iniciaciones’, hay de distintos niveles y, si somos nuevos, algunas pueden ser difíciles de entender, sin embargo, si ese es nuestro caso, podemos tomar el ritual como si fuera una bendición y con la práctica y el tiempo iremos entendiendo mejor. Para aprender en profundidad las enseñanzas budistas es recomendable tomar los cursos que se imparten aquí; con ese conocimiento se podrá comprender la esencia de la filosofía y las razones por las cuales se realizan este tipo de costumbres.

Se dice que las ‘iniciaciones’ plantan en nosotros las semillas para desarrollar una mente despierta, libre de todo tipo de ataduras y percepciones engañosas. Nos ayudan a desarrollar ciertas cualidad altruistas como el amor y la compasión en sus niveles más puros y nos permite conocer la naturaleza pura de nuestra mente.

¿Qué es una iniciación exactamente?


¡Aquí te lo explicamos!

Tradicionalmente en occidente se le conoce como “iniciación” o “iniciación tántrica” al acto de ‘recibir las enseñanzas para realizar una práctica en particular’. Estas prácticas están asociadas a yidams o deidades, que son representaciones de ciertos aspectos de una mente iluminada (una mente despierta y libre de emociones aflictivas). El beneficio de realizar estas prácticas tántricas es que nos ayudan a desarrollar la esencia del yidam en nosotros.

Yidam del Buda de la Compasión.

Un ejemplo de lo explicado es la práctica del yidam del ‘Buda de la Compasión‘, llamado Chenrezig (tbt.) o Avalokiteshvara (skt.), cuya práctica, a grandes rasgos, nos abre el corazón para darle nacimiento al amor, la alegría, la compasión y la ecuanimidad. En este caso, recibir la ‘iniciación’ (a lo que también se le conoce como el empoderamiento) de un yidam nos otorga el permiso para recitar el mantra, visualizarnos y sentirnos como él.

En el Budismo Tibetano el ritual de la iniciación se divide en tres partes:

  1. A la primera parte en tibetano se le denomina “Thri” que significa ‘la entrega de instrucciones o bien es la instancia para que el maestro espiritual (lama, khenpo, etc.) explique al estudiante el linaje de la practica, las razones del por qué hacerla, los beneficios de meditar de esa forma, etc.’
  2. A la segunda parte en tibetano se le llama “Lung” que significa ‘sostén’. Éste corresponde a un ritual breve donde el maestro autoriza al estudiante a recitar los textos sagrados, plegarias y mantras asociados a la práctica que se está aprendiendo.
  3. A la tercera parte en tibetano se le denomina “Wang” que significa ‘poder’. Esto es lo que conocemos propiamente como iniciación y es la ceremonia donde el maestro siembra en la conciencia del estudiante la semilla de la práctica que está dando, para que con la práctica el discípulo desarrolle o haga crecer esta semilla y le permita cosechar los frutos de ella: la iluminación.

¡Así nos vemos en los retiros!